Nuestra América, nace
al impulso de mujeres
y hombres de convicción,
somos militantes
por un mundo nuevo
donde la fraternidad,
la paz, la justicia y la solidaridad, sean sus estandartes, creemos
firmemente en la fuerza de las ideas y en las energías creadoras
que ellas encierran para hacer un mundo mejor.
Una brisa de primavera recorre el continente americano, redinamizando
fuerzas e inteligencias que por siglos se encontraron
sojuzgadas, trayendo consigo la esperanza de una vida mejor y
más digna, consideramos que los hijos de Nuestra América donde
quiera que nos encontremos, tenemos la obligación de incluirnos
en éste proceso histórico.
Este periódico nace para incorporarse a ésta dinámica, se pone
a disposición de este proceso para contribuir a encausar esos esfuerzos
y energías diseminadas en el mundo, para que Nuestra
América se yerga imponente cual frondoso sauce, enriquecida por
la savia de sus hijos que como el agua acuden hacia ella para nutrirse
y nutrirla, para cambiar e ir cambiando al mundo, hijos que
bajo la sombra protectora de sus ramas y el verde esperanza de
sus hojas, mecidas al vaivén de un viento libertario, desplieguen
toda esa creatividad y energías aún hoy reprimidas, maltratadas y
perseguidas.
La Patria Grande ha conocido un periodo demasiado largo de oscuridad
y de dictaduras civiles y militares que hoy se afanan en regresar,
pero ésta América, originaria y mestiza, no se resigna a vivir
de rodillas y muestra al mundo, que estos pueblos son capaces
de tomar sus destinos en sus propias manos, el reciente triunfo del
pueblo boliviano y la rebelde actitud del digno y heroico pueblo
hondureño declarado en resistencia contra una dictadura cívico
militar impuesta por el imperio del norte, así lo demuestran.
Nuestra América está en marcha y va escribiendo páginas inéditas
de esta su nueva historia, como hace doscientos años cuando se
dieron los primeros pasos por la independencia, el camino a recorrer
no está exento de peligros, el imperialismo acecha a cada
paso e intenta desestabilizar a los países que han osado rebelarse
a su dominio, la confrontación es a muerte, la verdadera independencia
de Nuestra América significará el fin del imperio, al igual
que el sometimiento a sus designios significará la muerte lenta
y segura de nuestros pueblos, no hay otra alternativa, o ellos o
nosotros.
La brisa que ahora recorre el continente debe convertirse en un
gran huracán que arrase definitivamente con siglos de sometimiento
y explotación, avanzando con firmeza y convicción en la
creación de una sociedad más justa y solidaria.
5 Mai à la Place du Trocadero - Paris
à partir de 17 heures
Léa y difunda nuestra america